El horrible mundo de las aplicaciones

Cuando hice las prácticas, ya me encontré con los problemas que dan la burocracia y, sobretodo , el tema del software. Y si mezlcas ambos temas, ya puede ser mortal. Estaba en una empresa de unos 500 trabajadores, donde al final conoces a la mayoría (sobretodo si tocan el ordenador) y, aunque todo tenía que pasar una serie de peticiones, aprobaciones y demás parafernalia, muchas veces te saltabas el protocolo  para agilizar el tema. Hasta que a algún jefazo se le cruzaban los cables y se tenía que documentar y justificar todo lo que se hace durante un tiempo. Luego con el software… a quién no le ha dado problemas en el trabajo. Jústamente llegué poco antes de que cayeran los nuevos equipos y las pruebas para pegar el salto a Windows 7, porque visto que el soporte a XP  se acabaría algún día, por actualizarse y evitarse futuros problemas. Pero claro, hay programas especiales hechos a medida para la  gestión de ciertas cosas en la empresa, que se compraron a otra empresa y de los que no se dispone el código. Y así nos va, que tiran en Windows 2000, en XP de milagro y en el 7 ya fallan. Por no decir que se mantenían equipos con Windows 2000 por no trasladar los certificados de un equipo a otro.

Pensé que todo aquello, ese descontrol, era parte de la empresa y que no es algo que se vea habitualmente, al menos no en una más grande. Hasta que entré en mi actual trabajo. Uno cree que todo ese caos es porque es una empresa española, se hace a la española y fuera, y al entrar en esta (una multinacional) pensaba que las cosas iban a ser más sencillas, con más burocracia pero con más sentido. Pues no, estaba equivocado. Parece ser que el caos es algo natural de todos los sitios, porque  por muchos procedimientos que hayan, al final se hacen apaños para que las cosas funcionen medianamente.

Voy a explicarme un poco mejor:  Al entrar se da un portátil al trabajador, porque aquí sobremesas no se llevan. Bueno, está bien, revisas la bolsa y faltan la mitad de las cosas. Por lo menos viene el portátil. Hay gente sin ratón, sin candado e incluso sin cargador. Perfecto.  Una vez estás con el equipo, que es de forma provisional, tienes que entrar con un usuario estándar y usar una serie de aplicaciones para acceder a la red interna, como es Tacacs. Esto está de maravilla, pero si no tienes usuario alguien te lo tendrá que prestar. Y ahí tenemos a 5 personas con el mismo usuario. Lo siguiente es usar las aplicaciones que usa todo el mundo aquí, para el correo, para chat… IBM Lotus Notes, IBM Sametime… todas las de IBM, vamos. Muy bonitas, últiles y bien integradas, pero quitando el Symphony, si no tienes usuario de IBM, no puedes usar ninguna.

Luego está el tema de Linux. Si no te gusta el XP le puedes meter la distro que más te vaya, siempre y cuando instales las herramientas anteriores más un montón de software de IBM para verificar el sistema, etc. Está todo hecho en java, así que funciona de forma nativa. Si quieres Debian, tienes unos repositorios muy monos, pero si usas Stable o Testing ya puedes ir buscando el paquete de libmotif3 (disponible en SID) porque es lo único que falta para que funcione todo. En Ubuntu no hay problemas, y tanto con Red Hat como con Fedora tampoco hay problemas. Es más, IBM tiene una serie de distros personalizadas con todo ya instalado: una Fedora 14 modificada, una Ubuntu 10.04 ,  Ubuntu 10.10 (en pruebas) e instaladores con Red Hat. ¿Y dónde está el problema? Pues que, si quieres instalar las aplicaciones en tu distro o una de estas versiones modificadas, necesitas el maldito identificador de IBM.

Obviamente esto es una chorrada, no tener ningún tipo de usuario ni de IBM ni de las otras aplicaciones no es problema, excepto si quieres trabajar que las necesitas sí o sí. Con un poco de suerte tardan menos de un mes en dártelas, pero cruzando los dedos…

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