Malditas consolas

Aunque de pequeño jugaba con mi querida Master System, he de decir que toda la vida he sido jugador de PC. Bueno, eso es del todo cierto si contamos al Spectrum 128+ como ordenador. Desde 1997 llevo jugando a juegos de PC, desde aquel Al Unser Racing hasta… pongamos Killing Floor, pasando por sagas como C&C, NFS, HL y demás, y sólo se me había ocurrido comprarme una consola en un verano en el que me vicié al Golden Eye. Bueno, me encapriché de la Dreamcast, pero no pude tenerla en su día -.-

Hasta el año 2004 no tuve otra consola de sobremesa (aunque sí de bolsillo, como la GBC). Fue la Xbox, que venía con el PGR2, Halo y Midtown Madness 3. Por suerte, gracias a unos vales descuento, conseguimos algunos juegos baratos como el NBA 2004 y Top Spin. Otros tantos juegos fueron cayendo al poco tiempo, como el GTA, aunque no demasiados.  Desde luego, tengo que admitir que era una buna consola, pero por desgracia lo que más me llamaba la atención era lo más caro. Se trataba de jugar por internet, algo a lo que ya estaba acostumbrado desde hace tiempo en PC y encima sin tener que pagar (vease CS y demás mods del HL). Pues nada, nos hicimos con una cuenta de Live durante unos cuantos meses y me gustó, sobretodo lo de escalar puestos en el ranking mundial de PGR2. Por desgracia, debido a mis notas (todo hay que decirlo), se me acabó el chollo del live, y de no ser por las partidas con los amigos al NBA 2005 y al Halo, no hubiera tocado la consola de nuevo.

Poco tiempo después de tener la Xbox anunciaron la 360. Bueno, puede resultar un fastidio, pero con todo el rollo que prometían casi me acabaron convenciendo. Por desgracia para su salida no tenía dinero ahorrado, así que nada de nada. Por suerte tenía ya una DS y unos cuantos juegos de ordenador que me mantendrían ocupado (vease el DoD Source, o la morralla del CSS). No eché de menos jugar a ninguna videoconsola.

Y llegó el año 2006 con aquel maravilloso E3 que vi en directo, y bueno, como a muchos, la Wii me cautivó.  Así que intenté comprármela y blablabla… bueno, que hasta marzo de 2008 no me la compré. Y qué decir, no es la consola que me esperaba, y eso nos ha pasado a muchos. Así que nada, he invertido poco en ella, lo justo para no sentir que he tirado el dinero. Aunque se sigue usando en casa, gracias al Wii Fit, cómo no.

¿Y todo esto a que viene? A que, desde hace un par de meses, Kirus tiene una xbox 360. Hace unos días nos compramos el Castle Crashers para jugar con los amigos (lo típico), y oh, estaba el bendito Xbox Live Gold. No pasa nada, tenemos un año gratis… pero sólo sirve para una cuenta de Live. Lo sé, tendría que haberme informado antes, pero me parece una jodienda que, por ejemplo, si ella y yo vivieramos en la misma casa, compartiésemos consola y quisiéramos jugar online los dos (nada de uno como invitado ni rollos) tendríamos que pagar dos veces a Microsfot. Me encanta.

Oh, y las consolas también son responsables de la aparición del DLC, también conocido como te-vendo-el-juego-a-trozos. Me parece perfecto que les falte espacio y tal y que a los dueños de las consolas no les importe pagar por añadidos, pero a los que llevamos años jugando en PC, algo que simplemente era gratis ahora es de pago.

Meh, gracias a todo esto, si me compro una consola será una portátil (rollo Wiz y tal), o en todo caso, alguna que considere especial, como la Dreamcast que me regaló Kirus hace unos meses.