Pequeño es el mundo

O más bien internet. En un lugar tan amplio, tan variado y con gente de todo el mundo, no me puedo creer que siempre, entre a donde entre, me encuentre a los mismo. Que ocurre, ¿en España no usa nadie más internet? Porque ya cansa. Todo tiene un comienzo:

– Hace unos 12 años conectamos el ordenador a intener por primera vez. Que verano aquel, con un modem comprado en un fascículo (un IBM que todavía conservo). Y lo que era ver las webs por primera vez o descubrir el IRC.

– Entre 2000 y 2001, empezar con la tarifa plana. Bueno, la que empezaba a las 6 de la tarde. Menudo lujazo, eso ya eran otros tiempos, los de navegar y chatear sin problemas. Y con msn, algo más personal que el IRC. Y ahí comienzas a conocer a gente, con gustos similares (en mi caso, videojuegos, sims o Half-Life, via la difunta Half-Rules).

– Pasa el tiempo, vas conociendo a más gente, las comunidades empiezan a hacerse más grandes hasta que llega su declive y desaparecen. La gente se va dispersando y bueno, al final pierdes la pista a la mayoría.

¿Y a que viene todo este cuento? A que años después, con el boom del 2.0 y demás parafernalia, te acabas encontrando a todo cristo. Pero no es lo mismo ver a un par de usuarios que recuerdas de cuando empezabas en el Day of Defeat comentando en menéame, que los que ahora pretenden ser el centro de atención o gurús. Yo lo resumiría de la siguiente manera:

– Usuarios discretos o casuales: Los ya comentados. Usan su nick desde tienen memoria, participan en diversas webs y foros, pero como un usuario más, en temas que les interesa y se acabó. Pura coincidencia encontránterlos en un lado, porque no aparecen en otros sitio.

– Nómadas: Los que, tras conocerse en alguna parte y quedarse sin casa, migran en grupo a otras webs, hasta que estan dejan de molar tanto y se van a otra. Así hasta el fin de los tiempos.

– Monos de feria: Los que tenían alguna relevancia en su día y ahora mismo se han convertido en la prostituta de alguna web 2.0 sobre la que hacer chistes. Me imagino que para mantener su ego.

– Gafapastismo 2.0: Al igual que el mono de feria, los que tenían una importancia (o querían aparentarla en su día) y ahora van de entendidos en algún tema. Bueno, no realmente entendidos, digamos que serían como directores de cine que “hacen películas para pensar, no cosas comerciales”. Suelen tener blogs hipersensibles donde desnudan su más profundo ser o en youtube, siendo videobloggers.

– Gurús: Esto es lo que sucede cuando a alguien se le da más importancia de la que tiene, que se convierten en pseudogurús y abren blog que fusilan-a-otros-blogs, para darse más importancia. Por no decir que spammean las redes sociales que da gusto. Lo más gracioso es que se acaban convirtiendo en un referente para gente de gustos comunes que necesita un cierto liderazgo, así que suelen tener ciertos seguidores hasta que algunos se cansan. También detallar que suelen criticar a los que van de gurús o a blogs de su misma temática.

– Y por último, un tipo de gente que se podría encuadrar en las 4 categorías anteriores. Son esos usuarios con los que te encuentras, acabas mal por diversos motivos y, tiempo después, aparecen como si te hubieran donado órganos.

Desde luego, de entre todo este tipo de gente, me he encontrado algún que ojalá no hubiera conocido. Todo el mundo necesita algo de protagonismo (para que negarlo), pero a costa de qué. Y ahí tenemos a un tipo que ahora es videoblogger, que antes tenía una web que copiaba de otra, que se hizo conocido por trabajo que no era suyo, y que pretendía ser el centro de atención a costa de mentir o de anunciar la muerte de su madre por msn (cosa que no sé si es del todo real). Y cuando entran los dramas familiares… lo mejor hacerlos públicos, si señor. No hay mejor forma de convertirse en un Gurú que retransmitiendo la muerte de un familiar por Twitter.

Realmente es un post RAEG. Normalmente suelo despotricar por twitter, pero hey, así aprovecho y actualizo.

Malditas consolas

Aunque de pequeño jugaba con mi querida Master System, he de decir que toda la vida he sido jugador de PC. Bueno, eso es del todo cierto si contamos al Spectrum 128+ como ordenador. Desde 1997 llevo jugando a juegos de PC, desde aquel Al Unser Racing hasta… pongamos Killing Floor, pasando por sagas como C&C, NFS, HL y demás, y sólo se me había ocurrido comprarme una consola en un verano en el que me vicié al Golden Eye. Bueno, me encapriché de la Dreamcast, pero no pude tenerla en su día -.-

Hasta el año 2004 no tuve otra consola de sobremesa (aunque sí de bolsillo, como la GBC). Fue la Xbox, que venía con el PGR2, Halo y Midtown Madness 3. Por suerte, gracias a unos vales descuento, conseguimos algunos juegos baratos como el NBA 2004 y Top Spin. Otros tantos juegos fueron cayendo al poco tiempo, como el GTA, aunque no demasiados.  Desde luego, tengo que admitir que era una buna consola, pero por desgracia lo que más me llamaba la atención era lo más caro. Se trataba de jugar por internet, algo a lo que ya estaba acostumbrado desde hace tiempo en PC y encima sin tener que pagar (vease CS y demás mods del HL). Pues nada, nos hicimos con una cuenta de Live durante unos cuantos meses y me gustó, sobretodo lo de escalar puestos en el ranking mundial de PGR2. Por desgracia, debido a mis notas (todo hay que decirlo), se me acabó el chollo del live, y de no ser por las partidas con los amigos al NBA 2005 y al Halo, no hubiera tocado la consola de nuevo.

Poco tiempo después de tener la Xbox anunciaron la 360. Bueno, puede resultar un fastidio, pero con todo el rollo que prometían casi me acabaron convenciendo. Por desgracia para su salida no tenía dinero ahorrado, así que nada de nada. Por suerte tenía ya una DS y unos cuantos juegos de ordenador que me mantendrían ocupado (vease el DoD Source, o la morralla del CSS). No eché de menos jugar a ninguna videoconsola.

Y llegó el año 2006 con aquel maravilloso E3 que vi en directo, y bueno, como a muchos, la Wii me cautivó.  Así que intenté comprármela y blablabla… bueno, que hasta marzo de 2008 no me la compré. Y qué decir, no es la consola que me esperaba, y eso nos ha pasado a muchos. Así que nada, he invertido poco en ella, lo justo para no sentir que he tirado el dinero. Aunque se sigue usando en casa, gracias al Wii Fit, cómo no.

¿Y todo esto a que viene? A que, desde hace un par de meses, Kirus tiene una xbox 360. Hace unos días nos compramos el Castle Crashers para jugar con los amigos (lo típico), y oh, estaba el bendito Xbox Live Gold. No pasa nada, tenemos un año gratis… pero sólo sirve para una cuenta de Live. Lo sé, tendría que haberme informado antes, pero me parece una jodienda que, por ejemplo, si ella y yo vivieramos en la misma casa, compartiésemos consola y quisiéramos jugar online los dos (nada de uno como invitado ni rollos) tendríamos que pagar dos veces a Microsfot. Me encanta.

Oh, y las consolas también son responsables de la aparición del DLC, también conocido como te-vendo-el-juego-a-trozos. Me parece perfecto que les falte espacio y tal y que a los dueños de las consolas no les importe pagar por añadidos, pero a los que llevamos años jugando en PC, algo que simplemente era gratis ahora es de pago.

Meh, gracias a todo esto, si me compro una consola será una portátil (rollo Wiz y tal), o en todo caso, alguna que considere especial, como la Dreamcast que me regaló Kirus hace unos meses.